Los estudiantes de primaria y secundaria chinos contarán, a partir del próximo septiembre, con un espacio obligatorio diario dedicado a aprender a bailar, una medida con la que el Ministerio de Educación parece querer combatir los problemas de salud y obesidad que aquejan cada vez a más adolescentes chinos.
Según publica hoy el diario 'Beijing Morning Post', el Ministerio de Educación ha emitido una circular según la cual los estudiantes deberán dedicar a bailar los descansos entre clases o periodos de clase extra, que nunca sustituirán la hora diaria de educación física que también se ha establecido. La duración mínima de cada baile (al menos uno al día) será de entre cuatro y cinco minutos.
Eso sí, los colegiales podrán echarse un baile, pero no cualquiera. El ministerio ha establecido también las siete canciones a cuyo ritmo podrán mover el esqueleto las futuras generaciones del país, y que tienen títulos tan sugerentes como 'Buenos amigos', 'Campus soleado' o 'El barquito blanco'. Los estudiantes de más edad aprenderán a bailar el vals.
De acuerdo con el diario, al Ministerio le ha llevado dos años hacer la selección de las canciones y crear una coreografía para ellas, y tardará otros dos años más en introducir nuevas canciones.
Floreció a finales del siglo XIX en los barrios paupérrimos de Buenos Aires, pero el tango es hoy no sólo una marca de identidad para la capital argentina sino un motor de millonarios negocios que crecen al compás de la oleada turística.
'Cuando a veces oís 'La Cumparsita', yo sé cómo palpita tu cuore (corazón) al recordar que un día lo bailaste de lengue (pañuelo al cuello) y sin un mango (dinero) y ahora el mismo tango bailás hecho un bacán (adinerado)', canta el tango 'Bailarín compadrito'.
La letra, obra del compositor argentino Miguel Bucino (1905-1973), ilustra bastante bien cómo este género pasó de ser una desdeñable música de baja estirpe a... Leer Más » Comenta la noticia. »