El bailarín y coreógrafo Nacho Duato, que regresará mañana al Festival Internacional de Música y Danza de Granada al frente de la Compañía Nacional de Danza con tres " />

Coreografo 29/06/2009
Duato: La danza sigue estando arrinconada en el panorama cultural del país
GayTactos Facebook Twitter linkedin


El bailarín y coreógrafo Nacho Duato, que regresará mañana al Festival Internacional de Música y Danza de Granada al frente de la Compañía Nacional de Danza con tres coreografías bajo su dirección, ha considerado hoy que la danza sigue estando algo "arrinconada" en el panorama cultural del país.



Los jardines del Generalife acogerán mañana en el marco de la 58 edición del festival internacional dos de las últimas piezas de Duato -"O domina nostra" y "Gnawa"-, así como "De paso", la primera creación del experimentado bailarín Gentian Doda, que llevarán a escena integrantes de la Compañía Nacional de Danza, al frente de la cual el coreógrafo valenciano lleva casi veinte años.



Duato, que regresa por tercera vez a este festival -en esta ocasión no bailará-, ha repasado en rueda de prensa sus casi 20 años como director artístico de la compañía, que durante ese periodo ha crecido a su juicio "con personalidad propia" y con un público fiel.



"El público ha crecido y evolucionado artísticamente a la vez que la compañía", según el coreógrafo, que no lo atribuye a su labor, sino al hecho de que una persona haya podido estar al frente de ella durante ese tiempo, porque cambiar de director artístico "cada dos, tres o incluso cinco años es una animalada".



Tras casi veinte años al frente de la compañía -en los que su ballet ha evolucionado hasta hacerse cada vez más "personal y sencillo"-, dice haberse llevado "normalmente bien" con las instituciones: "Si sigo aquí es porque me han apoyado durante este tiempo", ha agregado.



Aunque en relación a los últimos quince años la danza española está a su juicio "mucho mejor", lo que se evidencia en la creación de compañías pequeñas e independientes, la danza sigue siendo minoritaria.



"Seguimos estando un poco arrinconados en el panorama cultural del país", según Duato, que no lo atribuye a una falta de formación sino de cultura, de lo que ha puesto como ejemplo el hecho de que cualquier niño de ciudades como Londres o París ha visto alguna vez en su vida el 'Cascanueces', lo que, dice, no ocurre en España.



Hay mucho "bailarín de estudio que se pasa la vida delante de la barra", según Duato, que aconseja a los jóvenes que se inician en la danza que no sólo se dediquen a la técnica, sino a "alimentar el coco y el espíritu" con el baile.



Aunque dice que no le quedan sueños por cumplir, sí le gustaría que se creara un teatro para la danza.



Duato, cuyo próximo trabajo será una coproducción con el ballet de Moscú, regresará a los escenarios estas navidades en Munich.



El programa que la Compañía Nacional de Danza lleva mañana al festival lo abrirá "O domina nostra", una composición para soprano y órgano del músico Henryk Górecki, inspirada en la Virgen negra de Jasna Gora, un símbolo de la independencia polaca en la II guerra mundial que el coreógrafo valenciano estrenó en julio de 2008.



Once bailarines -una mujer y diez hombres- llevan a escena esta pieza, alejada de la óptica religiosa aunque con un halo de misticismo, con la que Duato, que dice ser "muy religioso" en su vida pese a no ser creyente, acerca a una virgen "muy terrenal".



"De paso", creado por el joven coreógrafo Gentian Doda, se inspira en el cuento de Chéjov "En el camino real" y aporta una manera muy personal de la danza contemporánea.



Cerrará el programa otra pieza de Duato: "Gnawa" que, estrenada por la Hubbard Street Dance Chicago en 2005, intenta transmitir, a través del movimiento, la sensualidad del paisaje con una sugerente música repleta de sonidos españoles y norteafricanos.



El bailarín y coreógrafo Nacho Duato, que regresará mañana al Festival Internacional de Música y Danza de Granada al frente de la Compañía Nacional de Danza con tres coreografías bajo su dirección, ha considerado hoy que la danza sigue estando algo "arrinconada" en el panorama cultural del país.



Los jardines del Generalife acogerán mañana en el marco de la 58 edición del festival internacional dos de las últimas piezas de Duato -"O domina nostra" y "Gnawa"-, así como "De paso", la primera creación del experimentado bailarín Gentian Doda, que llevarán a escena integrantes de la Compañía Nacional de Danza, al frente de la cual el coreógrafo valenciano lleva casi veinte años.



Duato, que regresa por tercera vez a este festival -en esta ocasión no bailará-, ha repasado en rueda de prensa sus casi 20 años como director artístico de la compañía, que durante ese periodo ha crecido a su juicio "con personalidad propia" y con un público fiel.



"El público ha crecido y evolucionado artísticamente a la vez que la compañía", según el coreógrafo, que no lo atribuye a su labor, sino al hecho de que una persona haya podido estar al frente de ella durante ese tiempo, porque cambiar de director artístico "cada dos, tres o incluso cinco años es una animalada".



Tras casi veinte años al frente de la compañía -en los que su ballet ha evolucionado hasta hacerse cada vez más "personal y sencillo"-, dice haberse llevado "normalmente bien" con las instituciones: "Si sigo aquí es porque me han apoyado durante este tiempo", ha agregado.



Aunque en relación a los últimos quince años la danza española está a su juicio "mucho mejor", lo que se evidencia en la creación de compañías pequeñas e independientes, la danza sigue siendo minoritaria.



"Seguimos estando un poco arrinconados en el panorama cultural del país", según Duato, que no lo atribuye a una falta de formación sino de cultura, de lo que ha puesto como ejemplo el hecho de que cualquier niño de ciudades como Londres o París ha visto alguna vez en su vida el 'Cascanueces', lo que, dice, no ocurre en España.



Hay mucho "bailarín de estudio que se pasa la vida delante de la barra", según Duato, que aconseja a los jóvenes que se inician en la danza que no sólo se dediquen a la técnica, sino a "alimentar el coco y el espíritu" con el baile.



Aunque dice que no le quedan sueños por cumplir, sí le gustaría que se creara un teatro para la danza.



Duato, cuyo próximo trabajo será una coproducción con el ballet de Moscú, regresará a los escenarios estas navidades en Munich.



El programa que la Compañía Nacional de Danza lleva mañana al festival lo abrirá "O domina nostra", una composición para soprano y órgano del músico Henryk Górecki, inspirada en la Virgen negra de Jasna Gora, un símbolo de la independencia polaca en la II guerra mundial que el coreógrafo valenciano estrenó en julio de 2008.



Once bailarines -una mujer y diez hombres- llevan a escena esta pieza, alejada de la óptica religiosa aunque con un halo de misticismo, con la que Duato, que dice ser "muy religioso" en su vida pese a no ser creyente, acerca a una virgen "muy terrenal".



"De paso", creado por el joven coreógrafo Gentian Doda, se inspira en el cuento de Chéjov "En el camino real" y aporta una manera muy personal de la danza contemporánea.



Cerrará el programa otra pieza de Duato: "Gnawa" que, estrenada por la Hubbard Street Dance Chicago en 2005, intenta transmitir, a través del movimiento, la sensualidad del paisaje con una sugerente música repleta de sonidos españoles y norteafricanos.



El bailarín y coreógrafo Nacho Duato, que regresará mañana al Festival Internacional de Música y Danza de Granada al frente de la Compañía Nacional de Danza con tres coreografías bajo su dirección, ha considerado hoy que la danza sigue estando algo "arrinconada" en el panorama cultural del país.



Los jardines del Generalife acogerán mañana en el marco de la 58 edición del festival internacional dos de las últimas piezas de Duato -"O domina nostra" y "Gnawa"-, así como "De paso", la primera creación del experimentado bailarín Gentian Doda, que llevarán a escena integrantes de la Compañía Nacional de Danza, al frente de la cual el coreógrafo valenciano lleva casi veinte años.



Duato, que regresa por tercera vez a este festival -en esta ocasión no bailará-, ha repasado en rueda de prensa sus casi 20 años como director artístico de la compañía, que durante ese periodo ha crecido a su juicio "con personalidad propia" y con un público fiel.



"El público ha crecido y evolucionado artísticamente a la vez que la compañía", según el coreógrafo, que no lo atribuye a su labor, sino al hecho de que una persona haya podido estar al frente de ella durante ese tiempo, porque cambiar de director artístico "cada dos, tres o incluso cinco años es una animalada".



Tras casi veinte años al frente de la compañía -en los que su ballet ha evolucionado hasta hacerse cada vez más "personal y sencillo"-, dice haberse llevado "normalmente bien" con las instituciones: "Si sigo aquí es porque me han apoyado durante este tiempo", ha agregado.



Aunque en relación a los últimos quince años la danza española está a su juicio "mucho mejor", lo que se evidencia en la creación de compañías pequeñas e independientes, la danza sigue siendo minoritaria.



"Seguimos estando un poco arrinconados en el panorama cultural del país", según Duato, que no lo atribuye a una falta de formación sino de cultura, de lo que ha puesto como ejemplo el hecho de que cualquier niño de ciudades como Londres o París ha visto alguna vez en su vida el 'Cascanueces', lo que, dice, no ocurre en España.



Hay mucho "bailarín de estudio que se pasa la vida delante de la barra", según Duato, que aconseja a los jóvenes que se inician en la danza que no sólo se dediquen a la técnica, sino a "alimentar el coco y el espíritu" con el baile.



Aunque dice que no le quedan sueños por cumplir, sí le gustaría que se creara un teatro para la danza.



Duato, cuyo próximo trabajo será una coproducción con el ballet de Moscú, regresará a los escenarios estas navidades en Munich.



El programa que la Compañía Nacional de Danza lleva mañana al festival lo abrirá "O domina nostra", una composición para soprano y órgano del músico Henryk Górecki, inspirada en la Virgen negra de Jasna Gora, un símbolo de la independencia polaca en la II guerra mundial que el coreógrafo valenciano estrenó en julio de 2008.



Once bailarines -una mujer y diez hombres- llevan a escena esta pieza, alejada de la óptica religiosa aunque con un halo de misticismo, con la que Duato, que dice ser "muy religioso" en su vida pese a no ser creyente, acerca a una virgen "muy terrenal".



"De paso", creado por el joven coreógrafo Gentian Doda, se inspira en el cuento de Chéjov "En el camino real" y aporta una manera muy personal de la danza contemporánea.



Cerrará el programa otra pieza de Duato: "Gnawa" que, estrenada por la Hubbard Street Dance Chicago en 2005, intenta transmitir, a través del movimiento, la sensualidad del paisaje con una sugerente música repleta de sonidos españoles y norteafricanos.



El bailarín y coreógrafo Nacho Duato, que regresará mañana al Festival Internacional de Música y Danza de Granada al frente de la Compañía Nacional de Danza con tres coreografías bajo su dirección, ha considerado hoy que la danza sigue estando algo "arrinconada" en el panorama cultural del país.



Los jardines del Generalife acogerán mañana en el marco de la 58 edición del festival internacional dos de las últimas piezas de Duato -"O domina nostra" y "Gnawa"-, así como "De paso", la primera creación del experimentado bailarín Gentian Doda, que llevarán a escena integrantes de la Compañía Nacional de Danza, al frente de la cual el coreógrafo valenciano lleva casi veinte años.



Duato, que regresa por tercera vez a este festival -en esta ocasión no bailará-, ha repasado en rueda de prensa sus casi 20 años como director artístico de la compañía, que durante ese periodo ha crecido a su juicio "con personalidad propia" y con un público fiel.



"El público ha crecido y evolucionado artísticamente a la vez que la compañía", según el coreógrafo, que no lo atribuye a su labor, sino al hecho de que una persona haya podido estar al frente de ella durante ese tiempo, porque cambiar de director artístico "cada dos, tres o incluso cinco años es una animalada".



Tras casi veinte años al frente de la compañía -en los que su ballet ha evolucionado hasta hacerse cada vez más "personal y sencillo"-, dice haberse llevado "normalmente bien" con las instituciones: "Si sigo aquí es porque me han apoyado durante este tiempo", ha agregado.



Aunque en relación a los últimos quince años la danza española está a su juicio "mucho mejor", lo que se evidencia en la creación de compañías pequeñas e independientes, la danza sigue siendo minoritaria.



"Seguimos estando un poco arrinconados en el panorama cultural del país", según Duato, que no lo atribuye a una falta de formación sino de cultura, de lo que ha puesto como ejemplo el hecho de que cualquier niño de ciudades como Londres o París ha visto alguna vez en su vida el 'Cascanueces', lo que, dice, no ocurre en España.



Hay mucho "bailarín de estudio que se pasa la vida delante de la barra", según Duato, que aconseja a los jóvenes que se inician en la danza que no sólo se dediquen a la técnica, sino a "alimentar el coco y el espíritu" con el baile.



Aunque dice que no le quedan sueños por cumplir, sí le gustaría que se creara un teatro para la danza.



Duato, cuyo próximo trabajo será una coproducción con el ballet de Moscú, regresará a los escenarios estas navidades en Munich.



El programa que la Compañía Nacional de Danza lleva mañana al festival lo abrirá "O domina nostra", una composición para soprano y órgano del músico Henryk Górecki, inspirada en la Virgen negra de Jasna Gora, un símbolo de la independencia polaca en la II guerra mundial que el coreógrafo valenciano estrenó en julio de 2008.



Once bailarines -una mujer y diez hombres- llevan a escena esta pieza, alejada de la óptica religiosa aunque con un halo de misticismo, con la que Duato, que dice ser "muy religioso" en su vida pese a no ser creyente, acerca a una virgen "muy terrenal".



"De paso", creado por el joven coreógrafo Gentian Doda, se inspira en el cuento de Chéjov "En el camino real" y aporta una manera muy personal de la danza contemporánea.



Cerrará el programa otra pieza de Duato: "Gnawa" que, estrenada por la Hubbard Street Dance Chicago en 2005, intenta transmitir, a través del movimiento, la sensualidad del paisaje con una sugerente música repleta de sonidos españoles y norteafricanos.



El bailarín y coreógrafo Nacho Duato, que regresará mañana al Festival Internacional de Música y Danza de Granada al frente de la Compañía Nacional de Danza con tres coreografías bajo su dirección, ha considerado hoy que la danza sigue estando algo "arrinconada" en el panorama cultural del país.



Los jardines del Generalife acogerán mañana en el marco de la 58 edición del festival internacional dos de las últimas piezas de Duato -"O domina nostra" y "Gnawa"-, así como "De paso", la primera creación del experimentado bailarín Gentian Doda, que llevarán a escena integrantes de la Compañía Nacional de Danza, al frente de la cual el coreógrafo valenciano lleva casi veinte años.



Duato, que regresa por tercera vez a este festival -en esta ocasión no bailará-, ha repasado en rueda de prensa sus casi 20 años como director artístico de la compañía, que durante ese periodo ha crecido a su juicio "con personalidad propia" y con un público fiel.



"El público ha crecido y evolucionado artísticamente a la vez que la compañía", según el coreógrafo, que no lo atribuye a su labor, sino al hecho de que una persona haya podido estar al frente de ella durante ese tiempo, porque cambiar de director artístico "cada dos, tres o incluso cinco años es una animalada".



Tras casi veinte años al frente de la compañía -en los que su ballet ha evolucionado hasta hacerse cada vez más "personal y sencillo"-, dice haberse llevado "normalmente bien" con las instituciones: "Si sigo aquí es porque me han apoyado durante este tiempo", ha agregado.



Aunque en relación a los últimos quince años la danza española está a su juicio "mucho mejor", lo que se evidencia en la creación de compañías pequeñas e independientes, la danza sigue siendo minoritaria.



"Seguimos estando un poco arrinconados en el panorama cultural del país", según Duato, que no lo atribuye a una falta de formación sino de cultura, de lo que ha puesto como ejemplo el hecho de que cualquier niño de ciudades como Londres o París ha visto alguna vez en su vida el 'Cascanueces', lo que, dice, no ocurre en España.



Hay mucho "bailarín de estudio que se pasa la vida delante de la barra", según Duato, que aconseja a los jóvenes que se inician en la danza que no sólo se dediquen a la técnica, sino a "alimentar el coco y el espíritu" con el baile.



Aunque dice que no le quedan sueños por cumplir, sí le gustaría que se creara un teatro para la danza.



Duato, cuyo próximo trabajo será una coproducción con el ballet de Moscú, regresará a los escenarios estas navidades en Munich.



El programa que la Compañía Nacional de Danza lleva mañana al festival lo abrirá "O domina nostra", una composición para soprano y órgano del músico Henryk Górecki, inspirada en la Virgen negra de Jasna Gora, un símbolo de la independencia polaca en la II guerra mundial que el coreógrafo valenciano estrenó en julio de 2008.



Once bailarines -una mujer y diez hombres- llevan a escena esta pieza, alejada de la óptica religiosa aunque con un halo de misticismo, con la que Duato, que dice ser "muy religioso" en su vida pese a no ser creyente, acerca a una virgen "muy terrenal".



"De paso", creado por el joven coreógrafo Gentian Doda, se inspira en el cuento de Chéjov "En el camino real" y aporta una manera muy personal de la danza contemporánea.



Cerrará el programa otra pieza de Duato: "Gnawa" que, estrenada por la Hubbard Street Dance Chicago en 2005, intenta transmitir, a través del movimiento, la sensualidad del paisaje con una sugerente música repleta de sonidos españoles y norteafricanos.



El bailarín y coreógrafo Nacho Duato, que regresará mañana al Festival Internacional de Música y Danza de Granada al frente de la Compañía Nacional de Danza con tres coreografías bajo su dirección, ha considerado hoy que la danza sigue estando algo "arrinconada" en el panorama cultural del país.



Los jardines del Generalife acogerán mañana en el marco de la 58 edición del festival internacional dos de las últimas piezas de Duato -"O domina nostra" y "Gnawa"-, así como "De paso", la primera creación del experimentado bailarín Gentian Doda, que llevarán a escena integrantes de la Compañía Nacional de Danza, al frente de la cual el coreógrafo valenciano lleva casi veinte años.



Duato, que regresa por tercera vez a este festival -en esta ocasión no bailará-, ha repasado en rueda de prensa sus casi 20 años como director artístico de la compañía, que durante ese periodo ha crecido a su juicio "con personalidad propia" y con un público fiel.



"El público ha crecido y evolucionado artísticamente a la vez que la compañía", según el coreógrafo, que no lo atribuye a su labor, sino al hecho de que una persona haya podido estar al frente de ella durante ese tiempo, porque cambiar de director artístico "cada dos, tres o incluso cinco años es una animalada".



Tras casi veinte años al frente de la compañía -en los que su ballet ha evolucionado hasta hacerse cada vez más "personal y sencillo"-, dice haberse llevado "normalmente bien" con las instituciones: "Si sigo aquí es porque me han apoyado durante este tiempo", ha agregado.



Aunque en relación a los últimos quince años la danza española está a su juicio "mucho mejor", lo que se evidencia en la creación de compañías pequeñas e independientes, la danza sigue siendo minoritaria.



"Seguimos estando un poco arrinconados en el panorama cultural del país", según Duato, que no lo atribuye a una falta de formación sino de cultura, de lo que ha puesto como ejemplo el hecho de que cualquier niño de ciudades como Londres o París ha visto alguna vez en su vida el 'Cascanueces', lo que, dice, no ocurre en España.



Hay mucho "bailarín de estudio que se pasa la vida delante de la barra", según Duato, que aconseja a los jóvenes que se inician en la danza que no sólo se dediquen a la técnica, sino a "alimentar el coco y el espíritu" con el baile.



Aunque dice que no le quedan sueños por cumplir, sí le gustaría que se creara un teatro para la danza.



Duato, cuyo próximo trabajo será una coproducción con el ballet de Moscú, regresará a los escenarios estas navidades en Munich.



El programa que la Compañía Nacional de Danza lleva mañana al festival lo abrirá "O domina nostra", una composición para soprano y órgano del músico Henryk Górecki, inspirada en la Virgen negra de Jasna Gora, un símbolo de la independencia polaca en la II guerra mundial que el coreógrafo valenciano estrenó en julio de 2008.



Once bailarines -una mujer y diez hombres- llevan a escena esta pieza, alejada de la óptica religiosa aunque con un halo de misticismo, con la que Duato, que dice ser "muy religioso" en su vida pese a no ser creyente, acerca a una virgen "muy terrenal".



"De paso", creado por el joven coreógrafo Gentian Doda, se inspira en el cuento de Chéjov "En el camino real" y aporta una manera muy personal de la danza contemporánea.



Cerrará el programa otra pieza de Duato: "Gnawa" que, estrenada por la Hubbard Street Dance Chicago en 2005, intenta transmitir, a través del movimiento, la sensualidad del paisaje con una sugerente música repleta de sonidos españoles y norteafricanos.



v



El bailarín y coreógrafo Nacho Duato, que regresará mañana al Festival Internacional de Música y Danza de Granada al frente de la Compañía Nacional de Danza con tres coreografías bajo su dirección, ha considerado hoy que la danza sigue estando algo "arrinconada" en el panorama cultural del país.



Los jardines del Generalife acogerán mañana en el marco de la 58 edición del festival internacional dos de las últimas piezas de Duato -"O domina nostra" y "Gnawa"-, así como "De paso", la primera creación del experimentado bailarín Gentian Doda, que llevarán a escena integrantes de la Compañía Nacional de Danza, al frente de la cual el coreógrafo valenciano lleva casi veinte años.



Duato, que regresa por tercera vez a este festival -en esta ocasión no bailará-, ha repasado en rueda de prensa sus casi 20 años como director artístico de la compañía, que durante ese periodo ha crecido a su juicio "con personalidad propia" y con un público fiel.



"El público ha crecido y evolucionado artísticamente a la vez que la compañía", según el coreógrafo, que no lo atribuye a su labor, sino al hecho de que una persona haya podido estar al frente de ella durante ese tiempo, porque cambiar de director artístico "cada dos, tres o incluso cinco años es una animalada".



Tras casi veinte años al frente de la compañía -en los que su ballet ha evolucionado hasta hacerse cada vez más "personal y sencillo"-, dice haberse llevado "normalmente bien" con las instituciones: "Si sigo aquí es porque me han apoyado durante este tiempo", ha agregado.



Aunque en relación a los últimos quince años la danza española está a su juicio "mucho mejor", lo que se evidencia en la creación de compañías pequeñas e independientes, la danza sigue siendo minoritaria.



"Seguimos estando un poco arrinconados en el panorama cultural del país", según Duato, que no lo atribuye a una falta de formación sino de cultura, de lo que ha puesto como ejemplo el hecho de que cualquier niño de ciudades como Londres o París ha visto alguna vez en su vida el 'Cascanueces', lo que, dice, no ocurre en España.



Hay mucho "bailarín de estudio que se pasa la vida delante de la barra", según Duato, que aconseja a los jóvenes que se inician en la danza que no sólo se dediquen a la técnica, sino a "alimentar el coco y el espíritu" con el baile.



Aunque dice que no le quedan sueños por cumplir, sí le gustaría que se creara un teatro para la danza.



Duato, cuyo próximo trabajo será una coproducción con el ballet de Moscú, regresará a los escenarios estas navidades en Munich.



El programa que la Compañía Nacional de Danza lleva mañana al festival lo abrirá "O domina nostra", una composición para soprano y órgano del músico Henryk Górecki, inspirada en la Virgen negra de Jasna Gora, un símbolo de la independencia polaca en la II guerra mundial que el coreógrafo valenciano estrenó en julio de 2008.



Once bailarines -una mujer y diez hombres- llevan a escena esta pieza, alejada de la óptica religiosa aunque con un halo de misticismo, con la que Duato, que dice ser "muy religioso" en su vida pese a no ser creyente, acerca a una virgen "muy terrenal".



"De paso", creado por el joven coreógrafo Gentian Doda, se inspira en el cuento de Chéjov "En el camino real" y aporta una manera muy personal de la danza contemporánea.



Cerrará el programa otra pieza de Duato: "Gnawa" que, estrenada por la Hubbard Street Dance Chicago en 2005, intenta transmitir, a través del movimiento, la sensualidad del paisaje con una sugerente música repleta de sonidos españoles y norteafricanos.











Comentar la noticia
Nombre E-mail
Comentario
Por favor, deja este campo en blanco
Introduzca el código

Cambiar imagen
E-mail: Contraseña: Regístrate
Servicios
Diarios
Radios
Boletines
Videoteca
Especiales
Publique su Noticia
 
Añada su Empresa
Publicidad
Enlaces Destacados
Publicidad
      Condiciones de Uso | Aviso Legal | Condiciones de Contratación | Política de Confidencialidad | Publicidad | Colaboradores
 
Baile Retro www.baileretro.com
Diario digital con informacion y noticias actualizadas al minuto. Baile Retro es parte del grupo de
comunicacion Edicosma, integrado por mas de 200 diarios digitales al servicio de la informacion.
© Baile Retro 2012