La jefa de estudios de la escuela de “Fama, ¡a bailar!” lleva toda su vida dedicada a su gran pasión: el baile. Formada de la mano de grandes profesionales y en escuelas de Los Ángeles, New York y Londres, ha trabajado como coreógrafa de programas televisivos como “El juego de la Oca” o en diferentes desfiles de moda.
Y es que Lola González sabe de sobra que para que reconozcan tu trabajo hay que trabajar duro. Mantiene una dieta sana, aunque asegura no estar obsesionada por el cuerpo y digerir una tableta de chocolate cuando le apetece. Odia volar, aunque ahora se verá obligada a coger más de avión ya que, gracias al éxito del programa, inicia una gira junto a dieciocho de los participantes, que durante este verano aterrizará en diferentes ciudades españolas.
Desconecta de todo esto gracias a sus hijos, y entre sus sueños se encuentra el poder montar algún día su propio espectáculo. Desde luego, ritmo no le falta.
Lola, con tanto trabajo, ¿cómo te encuentras?
Agotada otra vez. Hemos tenido una semanita de medio descanso de “Fama”, pero yo he seguido con mis compromisos como coreógrafa.
¿De dónde sacas tanta energía para poder con todo?
Pues porque hay que hacerlo y hay que hacerlo. Era lo que nos pasaba en la escuela y sacamos energías de donde sea.
¿Qué veremos en la gira de este verano?
Yo estoy disfrutando de verdad. La gira la ha organizado Bob Nico, ha dirigido todo lo que es el evento y ha seleccionado lo que va en cada parte. Primero, ha contado mucho con nosotros, y segundo, lo que ha montado nos ha gustado mucho porque ha sacado esa parte que a lo mejor nosotros por estar muy metidos en el baile no nos dábamos cuenta, por la que el público nos pueda conocer un poco más, conozca más a los niños, nuestra manera de trabajar y nuestra manera de ver la vida, que es el baile. El otro día viendo el final es que se me saltaban las lágrimas, va a ser genial.
¿Te sientes orgullosa de todo el trabajo realizado con los chicos?
Me siento orgullosísima de todos. Han dado un cambio enorme desde que entraron hasta ahora y, aparte, están muy receptivos a la hora de darles consejos para las ruedas de prensa, a la hora de hacer estoy y lo otro..., siempre.
Como jefa de estudios del centro y un poco también como la mamá de todos ellos, ¿qué consejos les has dado?
Sobre todo, que tengan los pies sobre la tierra. Esto es hoy y mañana puede ser que nadie se acuerde de ellos. Que todo el trabajo que hagan bien hoy, quedará para mañana, eso es importantísimo. Y como ellos se comporten con la prensa, con los fans, con la gente en general, es lo que va a quedar para que cuando el día de mañana ya ellos no sean protagonistas, la gente cuando los vea diga que ahí va un buen chaval o una buena niña.
¿La fama cuesta?
Muchísimo, sobre todo la de bailar.
Vuestra gira no es de conciertos, es un conjunto de espectáculos de baile, ¿pero crees que habrá una buena acogida por parte del público?
De momento estamos viendo, por los mensajes que nos llegan al blog, a la página web..., y todo el mundo quiere que vayamos aquí y allá, pero dios mío, es que allí no vamos a poder llegar porque tenemos una actuación en la otra punta... Lo estamos preparando con mucha ilusión. El otro día se les ponía a los chicos la piel de gallina cuando les decía que es ahora cuando el público tiene que verlos al cien por cien, desde que empieza la gala hasta el final, y mantener esa mirada, ese aplauso durante toda la gala, nos toca a nosotros, y se ponían como locos.
¿Esperabas que el programa tuviera tanto éxito como el que ha conseguido?
Nunca pensábamos que fuera a tener tanto éxito. Nunca creímos que había esa demanda tan importante y que la gente joven se podía mover tanto por vernos. La gente joven y la mayor. “Fama” ha sido un programa que ha juntado a niños, a “teenagers”, a los mayores, a los abuelos y a todos los “agers”, increíble.
¿Cómo es el día a día de una profesional como tú?
Ufff, pues casi me levanto ya soñando con todo lo que tengo que hacer. Por ejemplo ahora empezamos a las diez los ensayos, luego vamos a comer tres cuartos de hora o una hora, continuamos ensayando o con pruebas de ropa, o ajustando cosas que faltan como imágenes de vídeo o de hablar con el director... Y otra vez vuelta a empezar, dormir, preparar todo lo que trae la gira, además de los viajes.
Y para desconectar de todo esto, ¿qué haces?
Mis hijos, ellos me desconectan completamente. Cuando llego a casa desaparece el mundo trabajo y comienza el mundo maravilloso de los hijos que te vienen con sus historias del colegio y de la guardería.
¿Es fácil combinar esta vida personal con la profesional?
No es nada fácil, de hecho es muy difícil. Ahora que tenemos que estar cada cuatro o cinco días con la gira, yo voy a tratar de volver siempre que pueda. No sé cómo lo van a llevar los niños porque de momento estaban muy felices con mi vuelta a casa porque llevaban casi cuatro meses sin verme.
Este verano te vas a quedar sin vacaciones, pero una vez que logres obtener tu merecido descanso, ¿qué planes tienes?
Pues quiero intentar cogerme algo de vacaciones, si tenemos tres días libres entre espectáculo y espectáculo, coger a los peques y llevármelos a la playa o descansar yo. Creo que la gira va a respetar el mes de agosto, estaremos actuado hasta mediados, pero el resto del mes se nos va a quedar libre para poder descansar porque luego en septiembre cada uno tiene sus compromisos. Yo por ejemplo empiezo ya con la Feria de la Moda y con otras muchas cosas, además mis hijos comienzan el colegio y ya no me puedo ir más porque mis hijos comienzan el colegio y ya no me puedo ir. Y espero tener también un hueco en septiembre para poder irme a Las Vegas unos días a ver shows, quiero darme también un paseo por New York... Quiero darme una vueltita para ver cosas, aire fresco.
Tú ya tenías una gran trayectoria como coreógrafa, pero ¿te ha supuesto el éxito del programa ser más conocida entre el público?
Sí, hay público que me seguía desde “El Juego de la Oca” y otros programas, pero evidentemente en los programas sale mi nombre pero no la imagen, y la repercusión de “Fama” ha permitido que la gente reconozca mi trabajo, que lo haya entendido y respetado, y eso me llena muchísimo. Yo he notado un reconocimiento increíble, ahora la gente sabe que en lo que hacen ahí detrás del cantante hay un gran trabajo, que se han tardado horas y días en prepararlo.
¿Algún sueño que te gustaría cumplir algún día?
Sueños...bffff..., no sé, hay tantísimos sueños... Sí que me gustaría tener mi propio espectáculo, lo que pasa es que sé que es complicadísimo porque se necesita mucho tiempo, económicamente también se necesita apoyo... Pero a mí me encantaría montar un espectáculo, no sé si con parte de los chicos, y mezclar muchas cosas, a mí me encanta mezclar, subir, bajar y hacer muchas cosas. Lo tengo en la cabeza, algún día lo escribiré y lo llevaré a cabo.
Por tu profesión, ¿tienes que cuidar de tu imagen y, especialmente, de tu alimentación?
Pues la alimentación la cuido poco. Soy una persona muy sana comiendo pero no me privo de nada. Yo creo que hay que vivir la vida, hay que comer y pasárselo bien, no me corto de nada. Si a mí me apetece chocolate, me tomo una tableta y ya la sudaré y lo que no, ahí se queda. (Ríe) No me obsesiona el cuerpo. Tengo un cuerpo que es así que lo he trabajado desde pequeñita y es así, tampoco tengo que cuidarme mucho.
¿Esta pasión tuya por el baile la tienes desde pequeña?
Sí, sí, sí, desde pequeña. Empecé con la gimnasia deportiva, me metí al baile y no he parado, gracias a dios no he parado. He trabajado mucho y he tenido la suerte de que se me ha reconocido, ya no puedo pedir más.
¿Nunca te planteaste dedicarte a otra cosa?
Pues no. A mí me gustan los idiomas pero como tengo pánico a volar, me alegro muchísimo de haberme metido en el mundo del baile. Odios volar, aunque hay otras muchas más cosas que hacer con los idiomas. Pero tengo familia inglesa, con lo cual me muevo mucho con el inglés, y francés también manejo, me encanta.
¿Tan mal lo pasas cuando tienes que volar?
Mal, muy mal.
Pero ahora con la gira tendrás que coger más de un avión...
Pues me lo tengo que plantear con tiempo, relajarme, respirar.... Yo creo que es también la responsabilidad, lo hablaba con un amigo mío psicólogo y me decía que llega un momento en el que sientes tanta responsabilidad que te puede llegar a agobiar. Tus hijos, tu trabajo... Pero bueno, ya va pasando, cojo aviones, ¿eh?
¿Y tienes alguna otra fobia?
No, no, la verdad es que a los aviones nada más.