Costel, ganador del concurso "Hijos de Babel", cumple su sueño de "cantar y de que su voz sea escuchada" con su primer disco, un trabajo en el que pone su potente voz al servicio del mejor repertorio operístico, de manos de Puccini, así como de clásicos de la talla de "Yesterday", de los Beatles.
Al igual que el británico Paul Pots pasó de vender teléfonos móviles a millones de copias de su primer álbum gracias a un concurso cazatalentos, Costel, que llegó a España hace dos años desde Rumanía, espera "optimista y emocionado" repetir carrera meteórica dentro del género operístico de la mano de Sony BMG, como explica en una entrevista con Efe.
"Mi sueño era tener un disco y ya lo tengo", subraya el cantante, quien dice no estar al corriente de la tibia acogida entre el público español de "Hijos de Babel", emitido en La 2 de TVE, y el posible efecto negativo sobre las ventas de su primer trabajo.
En los últimos meses Costel ha dejado su trabajo como albañil y se ha convertido en "el Pavarotti de Rumanía", como ya le han apodado diversos medios, sobre todo de su país de origen, donde, al contrario que en España, se ha convertido en un verdadero fenómeno mediático.
"La comparación es muy exagerada", reconoce Costel, quien confía en el poderío de la ópera para convencer al público y poder quedarse en nuestro país. "La lírica es un género que llega al corazón y que no muere nunca", subraya el cantante mientras nombra al propio Paul Pots, a Andrea Bocelli o al cuarteto Il Divo.
En su primer álbum, Costel ha elegido un repertorio variado que comprende temas como "Mattinata (de Leoncavallo), "Che Gelida Manina" y "E lucevan le stelle" (de Pucinni), "La malagueña", "Santa Lucía", "El mundo", "Yesterday" u "Ojos de España".
Entre los diez temas que forman "Costel" destacan también los dos compuestos especialmente para él por José Ramón Flórez, "Vivo" y "Con la espuma del mar". "El disco es parte de mi alma y evidencia que me gustan muchas cosas", afirma.