El coreógrafo Lindsay Kemp dice que se ha estado preparando toda la vida para interpretar a "la reina virgen" en "Elisabeth I, el último baile", el espectáculo con el que regresa a los Veranos de la Villa y en el que conjuga el teatro, la danza y la música con un fastuoso vestuario de época diseñado por Sandy Powell.
El Patio Central del Conde Duque abre su programación teatral el miércoles con este montaje, que estará en cartel hasta el día 5 y en el que Lindsay Kemp cuenta con Paola Dominguín en el papel de María Estuardo.
"Mi historia de amor con este personaje comenzó hace casi 60 años, cuando mi madre me llevó al cine en South Shields para ver 'Las vidas privadas de Isabel y Essex', con Bette Davis y Errol Flynn", recordó el coreógrafo, quien rinde homenaje a una reina y, también, a una gran actriz, muy influyente en su carrera.
A pesar de la fascinación que ha sentido siempre por Isabel I -quien permaneció en el trono 45 años-, Lindsay Kemp cree que éste es el momento idóneo para interpretar el papel, porque "la madurez me acerca más a ella", y porque es ahora cuando siente una "identificación más estrecha", precisó.
La reina Isabel "bailaba para ahuyentar la vejez y la muerte. Después de 10 años dirigiendo ópera y sin subir físicamente a un escenario, yo temía que se me fueran oxidando las piernas", confesó hoy Lindsay Kemp.
Para montar "Elisabeht I, el último baile" llamó a Carlos Miranda, que ha creado una partitura original y con estilo propio, a pesar de las reminiscencias musicales a la época isabelina.
Hay texto cantados, textos hablados y una mezcla de idiomas que trata de reflejar las habladurías de los embajadores que acudían al entorno de la reina para ofrecerla matrimonios, mientras ella permanecía soltera -siempre alegó haber contraído matrimonio con el Reino de Inglaterra-.
Y es que, este espectáculo responde al formato de semi-ópera, un género de la Inglaterra del siglo XVII, una especie de teatro total donde se funde el drama, con la música, el baile y el teatro, explicó el coreógrafo, quien recurrió a una antigua alumna, Sandy Powell -ganadora de dos Oscar de la Academia de Hollywood, uno de ellos por la película "Shakespeare in love"- para crear un "magnífico vestuario".
El montaje comienza con el último baile de esta reina, y continúa con "flash-back", es decir momentos que vivió y que va recordando.
"Mi trabajo se va simplificando, es más esencial y creo que mejor, más maduro, más hermoso y de un dramatismo más intenso", comenta el actor y coreógrafo, quien, no obstante, no quiere renunciar al "estilo de teatro popular que me caracteriza".
"Elisabeth I, el último baile" es una coproducción entre el Palacio de Festivales de Cantabria, el Teatro Arriaga de Bilbao, el Teatro Calderón de Valladolid, el Teatro de Córdoba y el Teatro de Cuyás.
Estrenado en Santander en 2005 y tras su reciente paso por el Festival de Almagro, el montaje ha ido cambiando: "disfruto con la evolución del espectáculo. Necesito los cambios por el público cambia", agrega Kemp, quien llega a Madrid con Paola Dominguín.
La artista reemplaza a Nuria Moreno y cumple así el sueño de formar parte de una compañía con la que ha estado en contacto desde hace 30 años.