La directora del Ballet Nacional de Cuba, Alicia Alonso, mostrará sus dotes de coreógrafa cuando ponga en escena Cuadros de una exposición, una pieza en que conjuga danza y plástica.
Según su autora, la obra sugiere la hipotética visita a una muestra donde cada tema corresponde a un cuadro diferente. La música recrea la atmósfera o los personajes de los óleos.
En declaraciones a la prensa, la Alonso señaló que se inspiró en obras pictóricas de artistas como Roberto Fabelo, Nelson Domínguez, Zayda del Río, Cosme Proenza, Arturo Montoto y Alicia Leal.
El programa de la sexta jornada del XX Festival Internacional de Ballet de La Habana incluye no solo ese estreno, sino también la actuación de figuras internacionales que bailarán ballets clásicos y contemporáneos.
La rusa Natalia Osípova y el ucraniano Iván Vasiliev, miembros del Ballet del Teatro Bolshoi, darán vida a Kitri y Basilio en el pas de deux de Don Quijote.
A ellos se unen la francesa Agnés Letestu (Ballet de la Opera de París), quien interpretará Delibes suite con el español José Martínez, coreografía del propio bailarín.
Entre las reposiciones se encuentran Tarde en la sieta, con música del fallecido Ernesto Lecuona, a cargo de la primera bailarina Viengsay Valdés, Sadaise Arencibia, Hayna Gutiérrez y Anette Delgado.
Otra de las obras que subirán al Gran Teatro de La Habana será el pas de deux de La bella durmiente, coreografía de Alicia Alonso sobre la original de Marius Petipa, con Bárbara García y Joel Carreño.
La compañía brasileña Cisne Negro, asentada en la ciudad de Sao Paulo, debutará en el teatro habanero Mella con Danses concertantes, Aneis y Trama.
Presidido por la profesora y coreógrafa Hulda Bittencourt, Cisne Negro mostrará su peculiar forma de reunir en el escenario a bailarines y atletas, dos mundos distintos que, a juicio de la crítica, imprimen al grupo espontaneidad, energía y virilidad.
Paralelamente continuará el espacio La voz de la memoria, dedicado a salvaguardar momentos históricos de la danza en la voz de sus protagonistas. Hoy tocará el turno al bailarín francés Jean Babilée, quien hablará con el público sobre su trayectoria.
Entre las muestras que se inaugurarán se encuentran Cuadros de una exposición, en el Museo de Bellas Artes, con las obras que inspiraron la coreografía de Alonso.
Asimismo se abrirá, en el Museo Nacional de la danza, Porcelanas de Lladró, una colección de piezas de vidrios que moldean siluetas de bailarines y confeccionadas por alumnos de la Escuela de Artesanos de Valencia, España.
El festival, que va por la mitad de su camino, mantiene buen ritmo, garantizado cada día por los amantes del ballet que repletan las tres salas a disposición suya en la capital.
Inaugurada el pasado 28 de octubre, la cita danzaria ha contado con la presencia de figuras relevantes como el argentino Maximiliano Guerra, los solistas del Ballet de Magderburgo, y los españoles Farruquito y Ana Laguna, entre otros.