Notice: Undefined index: diario_lector_id in /var/www/diarios_v2/index.php on line 291 La Magdalena estuvo de fiesta - Noticia - - Baile Retro - Especiales
El sonido agudo de un pingullo combinado con el ritmo monótono de un tambor de cuero convocó ayer a los vecinos de La Magdalena, quienes se disponían a celebrar por quinto año la fiesta de la Quebrada de los Chochos.
“Antes de que se construyan las casas de esta zona del sur, las familias desaguaban por cuatro días quintales de chochos en la vertiente de una quebrada. Mi madre lo hacía con otras vecinas” relataba ayer Ángela Mugisa.
Para recordar la tradición, la mujer de 53 años, salió al desfile de yumbos con un cargamento de chochos con tostado y lo repartió entre sus familiares y vecinos.
La quebrada de los chochos a la que hace referencia Mugisa se extendía desde el cerro Ungüí, sector Chilibulo, hasta la Villaflora.
Ese lugar servía como lugar de acopio y agua de riego. Los moradores más antiguos de la zona conservan leyendas y tradiciones alrededor de la quebrada en donde se mantuvo la tradición de desagua chochos hasta la primera mitad del siglo XX, cuando se constituyeron varios barrios del sur.
Según Fredy Simbaña, organizador de la fiesta, “la memoria oral de los habitantes de La Magdalena, La Raya, Chilibulo, Marcopamba y más sectores aledaños, dan cuenta de un pueblo indígena llamado Machangarilla. Ese nombre se borró, cuando los españoles bautizaron este sector como La Magdalena, en 1577”.
Los moradores no desconocen la fundación española, por ello aprovecharon el festejo de la quebrada de los chochos para celebrar la 430 años de parroquialización. Lo hicieron con la procesión de la Virgen de La Magdalena por el parque central de barrio. El colorido del desfile lo impusieron 20 yumbos de Cotocollao.
Vestido con un pantalón corto de color amarillo, una camisa blanca, una corona de plumas de colores y una máscara, Manuel Gómez invitó a los curiosos a bailar. “La danza busca recuperar la cultura casi extinta, la de los antiguos Quitus”, decía el hombre.
Atrás de los yumbos bailaba Luordes Rioja, directora del grupo de danza de Chilibulo. La mayoría de sus integrantes eran niñas.
Vestidas con faldas de colores encendidos, blusas de seda y alpargatas repartían las porciones de chochos que cargaban en canastas de mimbre.
Después de seis cuadras de recorrido, Blanca Pérez, de nueve años, se esforzaba por seguir el paso de sus amigas. Se resistía a retirarse, después de un mes de repasos diarios, de 19:00 a 21:00.
Rafaela Allauca, una agricultora de la comuna de Chilibulo no llegó sola, bajó desde la quebrada de los chochos acompañada de Garañón, una llama.
Allauca adornó a su mascota con flores y frutas y desfiló junto a ella por la calle Cacha.la banda de músicos de La Magdalena, también conocidos como Banda de los Chochos se mostraba entusiasta. Este año ellos fueron los priostes de la fiesta. “gastamos cerca de 10 000 dólares entre la comida y los juegos pirotécnicos”, confesaba Luis Quilachamín, jefe de la banda.
En medio de los danzantes andinos, en los que no faltaban los diablos huma, los gorilas y las cholas, resaltaba el grupo de bailarines de Archidona.
Niños y ancianos, vestidos con trajes cortos y con las caras pintadas representaban a los indígenas de la Amazonia. “Mi abuelo nació allá y nosotros no nos ovlidamos de nuestras raíces” señaló Vicente Vivas, antes de corear una canción en quichua que aprendió de su abuelo hace más de 30 años.
“Esta fiesta cada vez convoca a más gente”, decía Fernando Simbaña, desde el parque central. Él es manabita, pero conoce la historia del barrio como si hubiese nacido ahí. “La fiesta grande de este sector, en el pase del niño. Dura tres días, del 24 al 26 de diciembre”, comentaba el hombre.
Mientras avanzaba la comparsa por la calle Aushyris, en la calle Cañaris una decena de vendedoras ambulantes se alistaba para recibir a los comensales.
Sonia Bermeo llevó la cocina y el tanque de gas desde su casa en San Bartolo para montar su puesto de horado y caldo de 31. vendió cada plato a 1,50 dólares. junto a ella se vendían tortillas de papa, fritada y helados.
Después de refrescarse con una botella de agua y tomar algunas fotografías de los grupos de danzantes Andrea Salvini, fotógrafa italiana se sentó junto al escenario que preparó el municipio para la presentación de grupos musicales. A las 12:00, las plaza central del barrio lucía llena y los juegos pirotécnicos encendieron el cielo.
Minutos después los grupos de danzantes presentaron sus coreografías en el encuentro de yumbadas y archidonas de Quito.