El Ballet de Leipzig, perteneciente a la elite de las compañías actuales, abre en Logroño el Ciclo de Danza de Cultural Rioja con un programa basado en obras de Mozart y Schumann coreografiadas por Uwe Scholz
El Concierto para piano de Mozart es uno de los trabajos más reconocidos internacionalmente del coreógrafo alemán. Principalmente el segundo movimiento (paso a dos) constituye una sola pieza en sí mismo. «Añoro la jovialidad de Mozart -decía Scholz en sus notas-, su belleza, su objetividad y su melancolía, las cuales nunca son inútiles, pero siempre vienen a través de la fuerza de la tragedia. Este Concierto para piano es la síntesis».
En cuanto a la Sinfonía nº 2 de Schumann, la coreografía es enérgica y poderosa, pero también conmovedora. El primer movimiento es de gran actividad deportiva, en el scherzo dominan dos parejas y una en el paso a dos del tercer movimiento, antes del fogoso final con las parejas unidas al cuerpo de baile.
Con cuarenta bailarines de más de veinte países (entre ellos las españolas Itziar Mendizabal y Carolina Boscán), el Ballet de Leipzig presenta una danza neoclásica de altísimo nivel. Scholz lo dirigió hasta su fallecimiento en el 2004, siendo sustituido por el canadiense Paul Chalmer.
El ciclo de Cultural Rioja incluirá tres espectáculos más: la Compañía de María Pagés (el 23 de febrero), el Ballet de Víctor Ullate (24 y 25 de marzo) y la Compañía Antonio Gades (19 de mayo). Los amantes de la danza contarán además fuera de ciclo con la despedida de Julio Bocca, Adiós hermano cruel (el 7 de marzo).