El Palacio de Kensington, en un lateral de Hyde Park, acoge la primera exposición que una institución relacionada con la monarquía británica dedica a Lady Diana. Aunque los carteles en las estancias reales recuerdan a su último morador, la princesa Margarita, hermana de la reina Isabel II, y omiten el uso que de ellas hizo Diana Spencer, al menos varias habitaciones se han consagrado a la exposición sobre la Princesa de Gales.
Además de quince fotografías de gran formato tomadas por Mario Testino en 1997 para la revista norteamericana «Vanity Fair», una gran vitrina acoge nueve vestidos utilizados por Lady Diana, entre ellos algunos de sus favoritos. Por ejemplo, se muestra el traje de terciopelo azul oscuro, diseñado por Victor Edelstein, con el que la Princesa de Gales bailó con John Travolta tras una cena en la Casa Blanca en 1985. Las imágenes de aquel baile sirvieron para convertir el mito de Diana en un fenómeno planetario.
La exposición será sustituida a mediados del próximo año por otra mayor, con motivo del décimo aniversario de su muerte.