Las escuelas de danza se frotan las manos por lo que supone para sus libros de cuentas esta nueva moda
El caso de Mimi Wong, una banquera del HSBC que pagó más de $15 millones de EE.UU. por clases de baile latino, ha puesto de manifiesto la pasión que despiertan en Hong Kong los ritmos caribeños.
Mientras que la metrópoli vibra a ritmos de salsa, chachachá y samba, las escuelas de danza se frotan las manos por lo que supone para sus libros de cuentas esta nueva moda, que ha inundado las aulas de la metrópoli, cuenta el diario "South China Morning Post".
"En los últimos cinco años se ha visto un grupo más diverso de gente que asiste a clases de baile latino. Antes era principalmente feudo de los bailarines profesionales que ensayaban en el estudio", explicó Wu Man-sang, propietario de la escuela Charles Wu Dancing School.
Las discotecas de la metrópoli financiera son testigos hoy en día de los golpes de cadera y los contoneos de muchos honkonguenses que se han soltado la melena y ya no se limitan a la exhibición de sus habilidades en las clases particulares.
"Después de leer informaciones sobre la mujer del HSBC que gastó millones de dólares en lecciones, ha habido mucho interés de personas que quieren saber de qué va todo esto", reconoció Debbie Yu Wai-kuen, profesora de la academia Perfect Dancing.
Desde luego, el caso de la banquera bailarina parece no haber dejado indiferente a nadie en la ex colonia.
En una historia rocambolesca que recogen estos días la mayoría de los medios honkonguenses, Mimi Wong, de 61 años, no tuvo reparos en pagar una cantidad astronómica de dinero por perfeccionar su pasión más profunda, el baile latino, y no perder así "su última oportunidad de alcanzar la gloria".