Ángel Corella presentó con una actuación en el Teatro Real de Madrid, un proyecto que para él es «un sueño», la creación de una fundación que, con su nombre y un presupuesto de diez millones de euros, aglutinará una compañía de Ballet Clásico y una escuela-internado
Es un proyecto que España «necesitaba» desde hacía «diecisiete años», según Corella, que quiere volcar en la fundación que él presidirá toda la experiencia que ha absorbido en su paso por los mejores ballets del mundo, dentro de un modelo que, aunque contará con apoyos públicos, pretende seguir la tendencia anglosajona de financiación privada.
«No es imposible, no se ha hecho antes en España, pero eso no significa que sea imposible», recalcaba el bailarín, quien apuntó que seguirá cumpliendo con el American Ballet, pero pasará el resto del año en España, dirigiendo y bailando en la compañía y ofreciendo clases. Patrimonio Nacional ha cedido a la Fundación Corella, por diez años y al precio simbólico de un euro, el Palacio de Santa Cecilia, en Segovia.