Fue irrepetible. El bailarín argentino Julio Bocca se despidió del público riojano ante un Teatro Bretón abarrotado y entregado desde el primer momento. La velada constituyó un acontecimiento cultural de primera magnitud en Logroño, ciudad incluida en la gira mundial de Adiós hermano cruel, una experiencia difícil de olvidar para los cerca de mil afortunados que pudieron asistir a un evento cuyas localidades se habían agotado en horas Acompañado por el Ballet Argentino y su primera bailarina, Cecilia Figaredo, Bocca deleitó a los espectadores ejecutando la coreografía de Ana María Stekelman sobre música del también genial argentino Lito Vitale.
Adiós, hermano cruel, el espectáculo con el que Bocca está materializando su despedida desde el 2005, llegó en febrero a Madrid, para desplazarse durante todo el mes de marzo por las principales ciudades del país.
Su paso por España se cerrará en verano en los festivales de Perelada y Santander, mientras que sus últimas actuaciones este año recorrerán buena parte de Argentina, Europa y Estados Unidos en una gira mundial que finalizará el próximo 22 de diciembre en Buenos Aires.
Internacionalmente aclamado en clásica por Romeo y Julieta y Don Quijote, entre otras obras, así como por su contribución al engrandecimiento del tango, Julio Bocca deja también en Logroño un recuerdo imborrable.